
(Maracaibo 9 de marzo de 2026) El reemplazo total de la madera en las caminerías de los palafitos de Santa Rosa de Agua es un hecho trascendental, porque se preserva el valor patrimonial y ancestral de esta comunidad; esta obra ejecutada por instrucción del alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, refleja su sensibilidad y respeto a la cultura de sus pobladores, destacó el lingüista Rafael Nieves.
Nieves es investigador, nacido en esta comunidad turística por excelencia y al ser consultado por los trabajos que allí realiza el equipo de la Alcaldía, expresó: “los emblemáticos palafitos tienen una importancia desde el punto de vista arquitectónico y ambiental, por lo que indicó: “la madera es un material noble que permite la flexibilidad, pero a la vez tiene resistencia en el tiempo”.

“La madera como elemento moldeable, también es flexible, ella proporciona cierto equilibrio entre lo que es la rigidez estructural y el dinamismo del agua”, explicó el profesor universitario que por debajo de los palafitos pasa una corriente, una marea que hace que levemente se muevan, por lo que estas construcciones son lo suficientemente flexibles y van acorde al vaivén del marullo, y la comunidad está muy agradecida por estas decisiones acertadas que benefician a este pueblo milenario.
Asimismo, indicó Nieves que otra característica es que debe haber cierta separación entre cada tablilla para que por ahí pueda disiparse un poco el movimiento, soportar los embates del agua, evitando crear una resistencia con la estructura, “lo que permite brindar esa estabilidad sobre las aguas”, dijo.
Por su parte, la directora de turismo de la capital zuliana, Karen Soto, enfatizó que por instrucciones del alcalde Giancarlo Di Martino los trabajos de infraestructura contemplan la instalación de “800 tablas y 86 pilotes nuevos”, por lo que destaca obras en “la caminería principal que conecta a los paradores turísticos y en caminerías que conectan a 16 viviendas de la comunidad”.
El lingüista Nieves finalizó con una reflexión sobre la preservación patrimonial de los palafitos ubicados en la parroquia Coquivacoa, por lo que aseveró: “la enea emerge del agua y es utilizada para los techos porque es aislante térmico, acústico y económica, proporciona frescura a los espacios internos y tiene una cámara que aíslan el ruido; por lo que preservar estos materiales y no cambiarlos por palafitos construidos con materiales contemporáneos de la modernidad, es respetar el vínculo ancestral.