Esta nueva ordenanza regula los ruidos molestos, el manejo comercial de desechos y la protección del arbolado, al tiempo que crea los guardianes ambientales y el Observatorio Municipal para impulsar la corresponsabilidad ecológica entre la ciudadanía, el sector privado y el Estado.

Maracaibo, 24 de septiembre de 2026. – El Concejo Municipal Bolivariano de Maracaibo aprobó por unanimidad la nueva Ordenanza para la Gestión, Conservación, Defensa y Mejoramiento Ambiental, un instrumento jurídico impulsado por el alcalde Gian Carlo Di Martino y respaldado en el Artículo 37 de la Ordenanza de Instrumentos Jurídicos para modernizar el marco legal de la ciudad y promover la convivencia ecológica.
La normativa regula aspectos fundamentales como el control de ruidos molestos en zonas residenciales, la protección del arbolado, el mantenimiento de terrenos ociosos y el manejo adecuado de desechos industriales, prohibiendo estrictamente el vertido de grasas en las alcantarillas.
Sobre la urgencia de regular estos factores urbanos, la presidenta del Concejo Municipal, Dessiree Fernández, dijo que “es una ordenanza necesaria para el municipio porque regula la convivencia ciudadana en el tema ambiental, el cual es muy importante, por lo menos las contaminaciones sónicas, las contaminaciones ambientales que se van dando, más que todo los fines de semana. Igualmente también tiene el enfoque del tema de la responsabilidad que tienen los comercios privados con el tema de los desechos sólidos y que, por supuesto, como aquellos que lanzan grasas a las alcantarillas y que nos ha traído en los últimos meses bastantes problemas ante las inundaciones que se dan, también hay una regulación allí.
De verdad que es una ordenanza bastante extensa, bastante bonita y que es necesaria para la convivencia y el crecimiento ecológico ambiental del municipio Maracaibo.”

En materia de fiscalización y participación ciudadana, la ley contempla la creación de los guardianes ambientales, las brigadas de arboricultura y el Observatorio Municipal de Políticas Ambientales para el seguimiento estadístico de las medidas aplicadas. Al respecto, el primer vicepresidente del Concejo Municipal, Luis Morillo, enfatizó “Establecido los guardianes ambientales, las brigadas también establecemos el tema del observatorio municipal de políticas ambientales, un compendio legislativo que permita a nosotros visualizar estadísticamente los resultados del accionar de la política pública, para poder nosotros visualizar, adelantar y revisar lo que tengamos que revisar en el marco de la protección del ambiente de nuestra ciudad de Maracaibo.

Hoy aprobamos en su segunda discusión y de forma unánime, porque es importante decirlo, de forma unánime las tres ordenanzas han sido votadas por todos los factores políticos de la ciudad de Maracaibo, en pro de garantizar la protección de nuestro ambiente.”
Por su parte, el presidente encargado del Instituto Municipal del Ambiente (IMA), Janner Pérez, valoró la aprobación de la norma como un paso clave en el reordenamiento de la jurisdicción:

“Bueno, esta ordenanza municipal, que es una iniciativa del alcalde Gian Carlo Di Martino, cierra un ciclo de lo que es la visión de la transformación ambiental de Maracaibo. Una ordenanza que es para la preservación, conservación, mejoramiento de la gestión ambiental en Maracaibo nos garantiza la armonía ambiental que tanto busca la ciudad de Maracaibo.”
Finalmente, la representación de la sociedad civil y los movimientos ecologistas respaldaron el nuevo texto legal por ofrecer herramientas reales de integratividad y corresponsabilidad comunitaria. En este sentido, la presidenta del movimiento ambientalista Sol y Arena de Venezuela, María Cristina Alcalá, concluyó:
“Para nosotros como movimiento ambientalista, como cuerpo social activo dentro de lo que es pues la sociedad marabina, nos enorgullece ser parte de este marco jurídico que hoy se moderniza. Cuando nosotros encontramos y vimos ese marco jurídico ambiental, vimos que estábamos desfasados, que nosotros como ambientalistas que estamos en el territorio nos damos cuenta que realmente no existía un asidero jurídico político que permitiera la participación ciudadana de manera activa. Es importante que tanto la empresa privada como la sociedad civil se unan al trabajo que está haciendo el Estado.”
